Con los datos de una encuesta del País se pueden sacar algunas conclusiones de cómo son los jóvenes españoles, como seremos quienes gobernemos el país dentro de 20 años, por desgracia las personas cambian… aunque no será fácil hacerlo peor que los gobernantes de ahora.
Para nosotros, las personas entre 15 y 24 años, los peores problemas son el terrorismo, la droga, el paro y la vivienda. Por detrás de estas vienen la violencia doméstica, el futuro, el sida, el racismo, la inmigración y los problemas de seguridad ciudadana.
El estudio refleja que los jóvenes cada vez somos menos religiosos, yo sigo siéndolo, pero cada vez con más reticiencias ante algunos problemas de adaptación e hipocresía por parte de la iglesia.
Los jóvenes españoles somos más tolerantes que nuestros padres, nos hemos crecido con muchos problemas a nuestro alrededor y desde mi punto de vista ahora somos mejores personas, le damos mucha importancia a la salud y a la familia, somos revolucionarios, no nos quejamos mucho pero estamos en contra del poder político; estamos a favor de la inmigración, un grave problema del siglo XXI al que habrá que plantar cara con la solidaridad entre civilizaciones por delante.
Las drogas son un grave problema, la sociedad lo vé desde fuera, pero desde dentro el problema del alcoholismo y el consumo de drogas es grave, harán falta soluciones drásticas o el número de víctimas de la droga será terriblemente alto.